La maloclusión dental en perros, es una alteración, normalmente congénita, que provoca una mala posición de los dientes superiores e inferiores de los perros. Aunque en la mayoría de los casos suele ser sólo un problema estético, en algunos casos, puede llegar a provocar daños en la boca y dificultad para comer.

Los problemas de maloclusión no pueden definirse hasta que el animal pierde los dientes de leche o deciduos. Este momento suele ocurrir cuando alcanza los 6 meses de edad y ya posee la dentadura definitiva. A los 10 meses de edad, un perro ya puede tener la mandíbula formada y todos los dientes definitivos. Lo correcto y sano es que los dientes se presenten alineados entre sí, como si fueran tijeras – o en zig-zag -.

Causas de la maloclusión dental

La causa más habitual es la congénita o hereditaria y ambas están relacionadas con problemas de crecimiento de la mandíbula o el maxilar. Otra posible causa de maloclusión son la retención de las piezas de leche. También los golpes o traumatismos fuertes pueden alterar la mordida si provocan el desplazamiento de la articulación o si tras una fractura la mandíbula o maxilar quedan acortados. Incluso la presencia de tumores puede causar este problema.

Una de las alteraciones o maloclusiones más habituales es el braquignatismo. Los animales braquignatos tienen el maxilar más largo o la mandíbula más corta lo que hace que los dientes superiores sobresalgan.

Por el contrario, el prognatismo implica que la mandíbula es más larga o el maxilar más corto, haciendo que los dientes inferiores sobresalgan. Esta característica forma parte del estándar oficial de ciertas razas como los bulldogs, los carlinos o los shih-tzu.

Consecuencias de padecerla

Una de las principales consecuencias de la maloclusión es que los dientes se clavan en el tejido blando de la boca. Esto causa heridas constantes que son difíciles de curar si no se extrae la pieza que causa el daño.

Debido a esto, muchos perros desarrollan problemas a la hora de comer y acaban sufriendo malnutrición, además de un dolor muy desagradable. En algunos casos, mucho menos frecuentes, puede darse un crecimiento desigual de un lado. Este hecho es lo que se denomina como “boca torcida” y es uno de los problemas más graves ya que la posición de las piezas dentales suele impedirles comer con normalidad.

Tratamiento de la maloclusión en perros

Para los perros de raza prognata no hay tratamiento posible, pero tampoco deseable, ya que la variante canina es como es y el tutor adquiere al ejemplar sobre aviso. Sin embargo, estos perros necesitan cuidados especiales y visitas más recurrentes al veterinario para realizar un seguimiento de la salud dental.

En ciertas ocasiones, los problemas de maloclusión dental en perros, pueden solucionarse con la extracción de una o varias piezas dentales para dejar espacio suficiente que permita crecer al resto de dientes. En otros casos más severos, hay que extraer la mayoría de los dientes con el fin de prevenir la enfermedad periodontal.

Por el momento, si la mascota desarrolla un problema de maloclusión, lo más importante en mantener la higiene dental, practicar cepillados diarios y realizar una limpieza en el veterinario cuando este lo considere necesario. Si se mantienen todos los parámetros orales a raya, la patología no tiene por qué ir a más.

Escrito y verificado por la bióloga Ana Díaz Maqueda el 28 abril, 2021.

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